El "Gran Coliseo" de Fuenmayor se construyó a principios de los años treinta por Alejandro Navajas, que recurrió para ello a su amigo Secundino Zuazo, uno de los arquitectos más importantes del momento, que había construido ya varios cines en Madrid entre los que destacan el "Palacio de la Música, el principal salón de espectáculos de la Gran Vía madrileña y que pasó ala historia de la arquitectura española por ser el autor de los Nuevos Ministerios. Hoy en día es un espacio cultural municipal que tiene una continuada programación de cine y otras ofertas culturales.
En la construcción del "Gran Coliseo" se emplearon técnicas entonces casi desconocidas como el empleo del hormigón armado, el emparrillado metálico y la soldadura autógena para la que se utilizó un soldador especialmente traído de Miranda de Ebro y que vinieron a ver desde toda La Rioja.
Como dato anecdótico, el encofrado del hormigón se realizó de una sola vez, trabajando día y noche, para evitar fisuras.
Estas novedosas técnicas permitieron construir en primer cine-teatro de España que, junto con un proyecto gemelo que realizó al mismo tiempo en Madrid, tiene el anfiteatro colgado, sin columnas en el patio de butacas.
Con un aforo de 555 localidades y equipado con el reciente "invento" del cine sonoro, se inauguró con motivo de las Fiestas de la Cruz en Septiembre de 1931 con importantes películas de la producción hispana en Holywood. Los primeros títulos que se pudieron ver fueron:
- "El señor de Sans-Gene" - "Trafalgar Square" (dirigida por Frank Lloyd y premiada con el Oscar a la mejor película en 1929) - "El precio de un beso" - "Prim" - "El dios del mar" (superproducción de la Paramount con Ramón Pereda y Rosita Moreno) - "Fatalidad" (la segunda película de Marlene Dietricht en Hollywood) - "Los aguiluchos" (una de las primeras películas históricas habladas)
completándose la programación con películas cómicas y de la producción hispana de Holywood.
Desde entonces "el cine" como popularmente se conoce, ha cobijado los sueños de los fuenmayorenses que en sesiones dobles en jueves, sábados y domingos han visto en blanco y negro y en technicolor pasar tiempos duros y llegar noviazgos y finales felices.
Se programaban también funciones de teatro a cargo de aficionados locales pero también de compañías ambulantes e incluso con actores y cantantes de renombre como Antonio Molina, Gina Baró, Mª Luisa Merlo o Concha Velasco o aquel famoso actor cuyo nombre no se recuerda al que había que ir a llamar cada vez que tenía que salir al escenario a la fonda cercana en donde se entretenía mientras tanto jugando a las cartas.
El día de Reyes con su programa doble, se sorteaban juguetes y regalos con el cine abarrotado de niños gritones y felices, pero poco a poco, la televisión, el vídeo, las discotecas, el vídeo y el progreso fueron arrinconando esa ventana que se abría al mundo de la ilusión, y el "Gran Coliseo", después de languidecer en sesiones cada vez más vacías a pesar de la calidad de películas como con películas como "Remando al viento", "Arma letal" o "La chaqueta metálica", se vio abocado al cierre en febrero de 1991. "Los centinelas" y "Un grito en la oscuridad" fueron las últimas películas proyectadas.
Adquirido por el Ayuntamiento en 1992, el "Gran Coliseo fue rehabilitado con un proyecto del arquitecto de Fuenmayor Raúl Gonzalo que dio paso a un teatro moderno y funcional equipado con comodidad para cine y teatro pero que conserva su carácter en cada uno de sus rincones.
En Mayo de 1996, otra gran película, "Two Much", abrió la nueva época del Gran Coliseo que cada fin de semana te ofrece cine, teatro y una excusa para visitar nuestro pueblo.
En octubre del año 2007 se celebró el 75 aniversario de nuestro cine-teatro, el Gran Coliseo con diversos actos que incluían música, teatro y cine, las tres artes que más se han visto representadas sobre su escenario desde que se construyera en 1931.
Entre lo más destacado, brillaron las actuaciones del combo musical donostiarra Golden Apple Quartet, que con su sorprendente desparpajo vocal abarcan desde el soul hasta la copla, siempre con un sentido del humor excelente o los monólogos de humor del polifacético Mariano Mariano, que a más de uno le hizo soltar alguna que otra carcajada.